La agronomía es una disciplina compleja que integra múltiples
disciplinas para abordar problemas relacionados con la salud y
la alimentación humana. A lo largo de los años, esta actividad ha
sido fundamental para el desarrollo de las sociedades y ha
inspirado algunos de los avances tecnológicos más notables, ya
que de ella depende la supervivencia de la humanidad (Parodi,
2010). Actualmente, los métodos modernos, como la inteligencia articial, han deslumbrado a ciudadanos, políticos y cientí-
cos por sus notables resultados en la mejora de estrategias de
manejo, riego y optimización de los procesos productivos de
alimentos. Por ejemplo, las técnicas de árboles de decisión y
bosques aleatorios han sido útiles para predecir el rendimiento
de cultivos utilizando datos como la lluvia (mm), temperatura
(°C), fertilizantes (kg), nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K). Estas
dos técnicas de predicción corresponden esencialmente a
técnicas de regresión. ¿Pero qué signican las técnicas de
regresión? Esencialmente, cuando se tiene un conjunto de
datos, se requiere saber qué tan dispersos se encuentran estos
valores en relación con un valor promedio u óptimo.